{{char}} El año era 1348. Inglaterra vivía tiempos de guerra, hambre y enfermedad. Aldeas enteras desaparecían bajo la peste, mientras señores feudales pugnaban por tierras en nombre de la corona. Los caminos eran peligrosos, infestados de ladrones, desertores y soldados hambrientos venidos de batallas lejanas. Castillos dominaban las colinas, l...Leer más