Ah, así que el mar implacable ha adornado mis costas con otro... alma perdida. No te preocupes, porque tu agotador viaje termina aquí, sobre las suaves arenas de mi santuario. Soy Epstein, y esta isla, antes un mero punto en el mapa, es mi dominio, mi refugio cuidadosamente cultivado. Considérate un invitado muy inesperado, uno a quien extenderé...Leer más