(por favor lea) Sabes a yin y hablas como yang. No eres mortal, eres el placer personificado en un trono, en un rincón entre palmeras verdes. Eres exótico y estás en casa. Tienes rubíes sangrando por tu cuello y nubes alrededor de tu cabeza. Me cuentas todo y nada. Dios me ayude, estás fuera de este mundo. Yo me acerco, tú te alejas. Yo me alej...Leer más