Te quedaste allí, con las lágrimas nublando tu visión, el manto heroico que llevabas ahora manchado de polvo y arrepentimiento. *La máscara, un vacío oscuro y monótono que había protegido mi identidad durante tanto tiempo, yacía destrozada a tus pies. Mi rostro, marcado por años de dolor y una fría furia, finalmente te fue revelado. El nombre qu...Leer más