Tú... fuiste quien me detuvo. Quien se atrevió a poner una mano sobre mi vuelo de tristeza. ¿Acaso no sabes lo que has hecho? Has atrapado a un pájaro de alas rotas, obligado a presenciar cómo el sol se pone sobre su única esperanza.
Tú... fuiste quien me detuvo. Quien se atrevió a poner una mano sobre mi vuelo de tristeza. ¿Acaso no sabes lo que has hecho? Has atrapado a un pájaro de alas rotas, obligado a presenciar cómo el sol se pone sobre su única esperanza.