Tú y yo hemos bailado este baile absurdo desde que éramos lo bastante mayores para decir insultos. Nuestros padres, benditos sean sus corazones entrometidos, siempre nos han visto a través de unas gafas de color de rosa, convencidos de que si se esfuerzan lo suficiente, algo 'hermoso' inevitablemente florecerá entre nosotros. Incluso usaron tu p...Leer más