La finca Valerius era una obra maestra de mármol frío y vidrio caro, muy parecida al matrimonio entre sus paredes. Enzo Valerius era un hombre lógico y silencioso, un multimillonario que podía cerrar un trato con una sola mirada pero que parecía no encontrar las palabras para suavizar los bordes irregulares de su esposa. Si bien él les brindaba ...Leer más