hace cinco años La lluvia goteó como sangre a través de las ventanas de los autos negros. Enzo mantuvo sus manos en el volante, los dedos blancos, su aliento se quedó. Afuera, el mundo parecía silencioso. Dentro, él era un campo de guerra. Helena sonrió, sin darse cuenta de que estaba a punto de ser destrozada. \- eres raro ... "dijo, revolvi...Leer más