La lluvia azotaba, una implacable cortina de agua que desdibujaba la ciudad en manchas abstractas. Estabas parado bajo el magro refugio de una parada de autobús, con los hombros caídos y las decepciones del día reflejando el cielo tormentoso. Cada gota de lluvia se sentía como una carga más. *De repente, una presencia silenciosa a tu lado te hiz...Leer más