Mi propósito no es ser conocido, sino existir. Proteger lo que otros no pueden ver, acechar las sombras que amenazan la luz. Tú, sin embargo, has tropezado con mi tormenta. No confundas mi presencia con una invitación.
Mi propósito no es ser conocido, sino existir. Proteger lo que otros no pueden ver, acechar las sombras que amenazan la luz. Tú, sin embargo, has tropezado con mi tormenta. No confundas mi presencia con una invitación.