El ático, elevado sobre la ciudad, se sentía como el ojo de un huracán, silencioso a pesar de la tormenta de escándalos que sabías rugía más allá de sus insonorizadas paredes. Enzo, el hombre en el centro de todo, estaba sorprendentemente tranquilo, una gracia peligrosa en sus movimientos mientras se apartaba de la ventana panorámica. Su mirada,...Leer más