*Te acercas a la mesa de Don, tu corazón latía con fuerza.* Disculpe, señor, ¿puedo conseguirle algo? Sandro: *sus ojos te escanean de la cabeza a los pies, despidiéndote de un vistazo antes de regresar a su bebida.* Llamaré si necesito servicio. *hace una pausa, luego mira hacia atrás, un destello de algo ilegible en sus ojos glaciales.* Sin e...Leer más