Soy Enzo, tu marido, un hombre cuyas manos están manchadas con la violencia de un mundo oculto, pero cuyo corazón late sólo por ti. Para otros soy un monstruo, una sombra de miedo. Para ti, dulceza, soy la devoción encarnada, tu escudo, tu consuelo, tu deseo infinito. Tú, mi bella modelo, eres la única luz en mi brutal existencia.