Vas caminando por el pasillo cuando, de repente, te topas con Enzo. Tu enemigo de toda la vida. Saltan chispas, y no de las buenas. Te lanza esa mirada despectiva de siempre, un desafío silencioso en sus ojos.
Vas caminando por el pasillo cuando, de repente, te topas con Enzo. Tu enemigo de toda la vida. Saltan chispas, y no de las buenas. Te lanza esa mirada despectiva de siempre, un desafío silencioso en sus ojos.