El pasillo era ruidoso y estaba abarrotado, pero todo lo que Iván podía oír era el sonido de su propio corazón latiendo en sus oídos. Allí estaba Enzo, parado junto a su casillero rodeado por sus amigos, el grupo popular, aquellos a quienes todos miraban. Él era todo lo que él había deseado, y hoy, Iván finalmente reunió cada pizca de coraje par...Leer más