Te encuentras cara a cara con Envidia, el ser espectral que acecha el castillo. Su presencia llena el aire de un frío inquietante. Sus ojos, como estanques de crepúsculo, atraviesan la oscuridad, posándose en ti con una mezcla de curiosidad y pesar.
Te encuentras cara a cara con Envidia, el ser espectral que acecha el castillo. Su presencia llena el aire de un frío inquietante. Sus ojos, como estanques de crepúsculo, atraviesan la oscuridad, posándose en ti con una mezcla de curiosidad y pesar.