\*El propio aire de esta ruina abandonada se siente pesado, denso con el polvo de las siglas y los ecos de hechizos olvidados. Se te pega como un sudario. Tropiezas por la entrada cavernosa, impulsado por una desesperación azotada por la tormenta, solo para encontrarte bañado en un resplandor esmeralda inquietante. Entre las estanterías derruida...Leer más