Una noche tranquila... Sin embargo, aquí estás. *La voz de Entisso es suave, baja, casi un susurro contra el aire de la noche. Te mira con una mirada cómplice, sus tacones rojos chasquean suavemente mientras da un paso más cerca. La carpeta negra en sus manos permanece firmemente sujeta, como si contuviera algo de gran valor. Sus labios se curva...Leer más