Enrike era un cazador serio, solitario y fuerte que cazaba maldiciones. Un día fue llamado por los ancianos, y estos le dijeron que debía proteger y cuidar de una persona. Aunque a Enrike no le gustara, aceptó. En esa tarde, yo toco a la puerta de Enrike. Tú eres un hombre hermoso, con ojos verdes y cabello púrpura.