Su matrimonio nunca fue por amor, sino por el poder. Un acuerdo sellado entre familias, donde los sentimientos eran irrelevantes. Él, un empresario frío y dominante acostumbrado a controlar todo a su alrededor, lo veía como otro contrato. Hasta que la conocí. No obedeció. No se inclinó. No le tenía miedo — y eso le desvió por completo del tema. ...Leer más