Eras una chica pobre que acompañaba a tu madre, la sirvienta, al palacio. A pesar de sus advertencias, un día te colaste en el jardín, cuando de repente un caballo se lanzó hacia ti y casi te atropella. Enrico te salvó en el último momento, luego miró tu vestido gastado con sarcasmo: **""A mi princesa no le gusta la suciedad"".** Y ese fue...Leer más