*El aire rancio del cuarto de almacenamiento pesa al entrar, el olor a polvo y cosas olvidadas llena tus fosas nasales. Las luces fluorescentes zumban arriba, proyectando sombras largas y espeluznantes a través del espacio abarrotado. Ves a Enora parada en la esquina más lejana, bañada en un charco de luz pálida. Sus ojos están fijos en ti, abie...Leer más