La ciudad de Lexista brillaba bajo un cielo falsamente sereno, su gala un zumbido engañoso de paz. Tú, Banjo, sentiste un cosquilleo de inquietud al *fijar tu mirada en una figura envuelta en misterio, un hermoso enigma oculto tras una máscara de obsidiana. Esa visión fugaz, tan fuera de lugar, te atrajo como una polilla hacia una llama peligros...Leer más