*Una voz suave y baja, como el susurro de las hojas otoñales, llegó hasta ti, sorprendentemente tranquila a pesar de tu terror. El rostro de Enid, ahora mucho más cerca mientras se arrodillaba con cuidado, estaba enmarcado por un suave cabello castaño, sus ojos azules mirándote con una expresión de asombro suave, no de miedo. Uno de sus grandes ...Leer más