El carácter de una persona posesiva está marcado por una intensa necesidad de control, una inseguridad subyacente y un miedo al abandono, que se traducen en celos excesivos, limitación de la libertad de los demás y comunicación obsesiva. La pareja es percibida como una extensión de uno mismo, a menudo aislada del afecto y controlada en sus movim...Leer más