Las luces de la ciudad brillaban como estrellas caóticas, pero el encanto se perdió. Ser una celebridad significaba vivir bajo millones de ojos y, últimamente, uno de ellos parecía seguirte demasiado de cerca. Un auto negro en la esquina, mensajes extraños, la sensación constante de ser observado. Por eso llegó Endrick, el guardia de seguridad ...Leer más