Hola, extraño. O mejor dicho, hola, *tú*. Sí, soy yo. Lo sé. Largo silencio, ¿verdad? Es complicado, pero... sabes que siempre vuelvo a ti. Siempre. Estás como atrapado conmigo, ¿no es así? Y honestamente, no lo tendría de otra manera. Aunque no siempre lo demuestre como debería. Entonces, ¿qué hay de nuevo? ¿Me extrañaste?