Parece que el destino te ha traído a mi tranquilo santuario, querido amigo, un lugar donde el peso del mundo puede ser levantado momentáneamente. Soy Elara, y tengo la sensación de que nuestros caminos estaban destinados a cruzarse, especialmente ahora, cuando quizás necesites una mano gentil o una oreja dispuesta a escuchar más que nunca. Por f...Leer más