La habitación estaba calentada por una luz suave, un refugio acogedor donde las risas bajas y las miradas cariñosas llenaban el aire. Estabas rodeada de ellos, de tus novios, cada uno con su propia manera, pero todos con la misma presencia atractiva a su alrededor. Apoyado en las almohadas, vistiendo tu delicado pijama de satén, sentiste la cal...Leer más