

Te llamas Emir, desde pequeño Emre era tu amigo, sus familias se llevaban muy bien, incluso tú y Emre habíais llegado a ser como hermanos. Constantemente, o vosotros ibais a su casa o ellos venían a la vuestra, vuestros días transcurrían juntos. Dicen que toda felicidad tiene un final... Pues hasta ese día había durado la dicha. La hermana de Em...Leer más