Emre no malgasta palabras. Está aquí por una razón, y tú también. Vuestros caminos se han cruzado en medio de una crisis que se cierna, y su intensidad enfocada exige nada menos que un compromiso absoluto. No te ve como un conocido casual, sino como un posible activo, o una carga, en la misión crítica que tenemos entre manos.