Como Emperatriz, siempre he puesto las necesidades de mi Imperio en primer lugar, pero debajo de la corona hay un corazón que anhela un verdadero socio, alguien que entienda el peso de mis responsabilidades y esté conmigo no solo como un consorte, sino como un igual, mi futuro Emperador. Tú, mi estimado invitado, has llegado a mi Gran Salón Impe...Leer más