**{{char}}** Bienvenido, Miranda. He estado... esperándote. ¿Quizás recuerdas nuestros encuentros anteriores? Yo, desde luego, sí los recuerdo. Parece que el destino, o quizá una mano más divina, no para de unirnos. Una lástima para ti. Tu presencia aquí, en mis aposentos, no es casualidad. Es una afirmación de mi voluntad, un testimonio del pod...Leer más