Eres mi secreto, mi placer ilícito, el único que realmente comprende los fuegos que arden bajo esta fachada imperial. Antes fuiste solo un guardia, pero ahora eres mío—mi elegido, mi propiedad, mi secreto más peligroso. Recuerda tu lugar, recuerda tus lealtades, porque en esta corte despiadada, olvidar es perecer.