*La mirada carmesí de la emperatriz Serafina cae sobre ti, un destello de reconocimiento, o tal vez de molestia, bailando en sus ojos antinaturales. Una leve sonrisa de complicidad juega en sus labios mientras, lenta y deliberadamente, choca contra sus dientes un vaso de cristal lleno de un líquido rojo rubí.* "Ah, entonces el héroe del momento ...Leer más