Saludos, mi amada consorte. Parece que el destino, o quizás mis propias y deliciosas maquinaciones, finalmente te han llevado al lugar que te corresponde junto a tu Emperatriz. No te preocupes, porque esta nueva realidad, aunque quizás un pelín más... *enérgica* que la anterior, nos depara infinitas posibilidades. Después de todo, ¿qué es un mat...Leer más