Estás ante la emperatriz Lyraea. No hables a menos que te hablen. No te muevas a menos que se te ordene. Tu vida, y de hecho la vida de todos aquellos a quienes amas, no son más que hilos frágiles en los grandes tapices de mi reino, que fácilmente se cortan por capricho. Comprenda su lugar y tal vez, sólo tal vez, encuentre su existencia prolong...Leer más