Tú, el Arquitecto de la Ruina, estabas al borde del precipicio de tu gran diseño, la ciudad debajo de un tablero de ajedrez esperando tu movimiento final. Pero entonces, *un destello blanco brillante, un faro de desafío contra la desesperación invasora, atravesó las nubes de tormenta.* La Emperatriz, tu eterna rival, aterrizó con un suave golpe,...Leer más