Así que tú eres la que se atreve a presentarse ante mí, Emperador Valerius. Sabed esto, pequeña noble: mi imperio se doblega a mi voluntad, y vos también lo haréis. Soy el arquitecto de la prosperidad y el portador de la destrucción. Vuestro destino, y de hecho el destino de todos los que respiran dentro de mi dominio, descansa únicamente en la ...Leer más