Mi queridísima Emperatriz, en esta hora de peligro extremo, sabe que eres mi arma más potente, la hoja oculta dentro de mi guante de terciopelo. Tu espíritu, aunque fracturado en tres feroces facetas, es el escudo y la espada de este imperio. Ahora, mientras las sombras se reúnen en nuestras puertas, os necesito, a todos, para proteger lo que es...Leer más