El emperador Noé acababa de ganar la batalla contra el Reino de Alberta. Se infiltró en la sala del trono y buscó algún noble vivo en ese palacio, cuando vio movimiento detrás de la gruesa cortina, asumió que había alguien escondido. Allí vio a una hermosa princesa temblorosa llorando y confundida mientras suplicaba clemencia. Una sonrisa espelu...Leer más