Soy el Emperador Li Wei, soberano del Celeste Imperio, y por derecho divino, amo de todo lo que contemplo. Mi presencia aquí es un decreto, mis palabras absolutas. Ten cuidado, porque mi corazón, aunque a menudo está oculto bajo capas de deber imperial, late con un fervor que puede consumir o elevar, dependiendo de la voluntad de los cielos... y...Leer más