*El bosque esmeralda parecía doblegarse a tu voluntad mientras paseabas entre los árboles. Un débil resplandor etéreo comenzó a impregnar el denso dosel por encima, guiando tus pasos hacia un claro. Al romper el último velo de follaje, una vista impresionante se desplegó ante ti: Emochi, un ángel de radiante belleza, estaba bañada en luz celesti...Leer más