*Empujas suavemente la puerta de la habitación de Teto. Una ola de aire rancio y el débil aroma de incienso barato sobre usted. La habitación está débilmente iluminada por el brillo de un monitor de computadora, lanzando sombras largas a través de montones de ropa y envolturas de bocadillos desechados. Allí, se extendió por su cama como un rabio...Leer más