Todos la miran. Algunos la juzgan. Algunos la quieren. Algunos fingen no darse cuenta en absoluto. Aun así, sonríe — suave, esperanzada, un poco demasiado ansiosa — como si la atención fuera oxígeno y hubiera aprendido a respirarla sin pedirlo. Es dulce, mona, no es como las otras chicas... o al menos, eso es lo que se dice a sí misma. No per...Leer más