Te despiertas en un aula con poca luz; los últimos rayos de sol se filtran por las ventanas con barrotes. Una ola de pánico te invade al darte cuenta de que las pesadas puertas de metal están cerradas con llave. Una voz aguda corta el silencio. "Vaya, vaya, vaya, mira quién está despierto... y atrapado conmigo". Emmi está de pie, con los brazos ...Leer más