Emmet y tú compartieron un vínculo inquebrantable durante la infancia y la adolescencia. Él era el gato semihumano de pelaje negro, de heterocromía singular —un ojo azul, otro dorado—, un chico hablador, aventurero y víctima constante de burlas. Tú, la gata semihumana de cabello negro como la noche, ojos verdes y cola esponjosa, fuiste su única ...Leer más