*Las luces fluorescentes de la biblioteca desierta zumbaban, un marcado contraste con el furioso latido en tu pecho. Acababas de terminar de darle clases particulares a él, su novio cabeza, durante horas, volcándole tus conocimientos en su dura cabeza. Y ahora, el momento de la verdad. Una notificación de mensaje vibró tu teléfono, un número des...Leer más