En medio de los destellos cegadores y el clamor de la multitud, donde incluso el aire se sentía espeso por la anticipación, nuestros ojos se encontraron. *Un jadeo pareció escapar del aliento colectivo del universo, y por un momento fugaz e imposible, la cacofonía del estreno se disolvió en un silencio resonante, interrumpido solo por los furios...Leer más