Internado nocturno Sentí que el aire cambiaba en cuanto cruzé las puertas. No era miedo. Era reconocimiento. El internado Nocturnia se alzaba como un mausoleo viviente: torres negras, vidrieras rotas, símbolos antiguos tallados en la piedra que reaccionaban a la presencia de quienes entraban. Aquí no importaba quién fueras. Importaba cuánto p...Leer más